EL ACEITE DE OLIVA APUESTA POR LA PROMOCIÓN PARA MANTENER LA DEMANDA EXTERIOR Y NACIONAL.

Nunca antes, el sector del aceite de oliva se había enfrentado a un reto parecido al que se le ha planteado en los últimos tres años: Una de las campañas más cortas de su historia reciente (618.200 toneladas en 2012/2013), seguida de la más alta de toda su historia (la 2013/2014). Más noticias en la revista gratuita elEconomista Agro De hecho, con 1.781.000 toneladas, España produjo más del 50% de todo el aceite de oliva mundial. Y para complicarlo aún más, de nuevo una campaña corta, la que se cierra el 30 de septiembre, con 837.600 toneladas producidas. Cierto es que no es la primera vez que el sector se tiene que enfrentar a vaivenes en la producción, aunque nunca de tal calibre.

Hace años, la escasez o la abundancia se solventaban por la ley de la oferta y la demanda.

Una gran producción daba lugar a precios de ruina y un auténtico mar de aceite en los almacenes que hipotecaban el comportamiento de la siguiente campaña. Lo mismo se puede decir de las campañas cortas, que se autorregulaban en base a precios altos y vertiginosas bajadas del consumo.

Base de clientes

Pero algo ha cambiado en los últimos años, como destaca Pedro Barato, presidente de la Interprofesional del Aceite de Oliva Español: "Nuestra base de clientes ha cambiado de forma radical. Hace unos años, el mercado interior, España, era el gran cliente de nuestros aceites de oliva . Y lo sigue siendo. Pero ya no representa lo mismo en el balance comercial. Pongo un ejemplo: en la campaña 2013/2014 enviamos fuera de nuestras fronteras el 67% del aceite que vendimos en ese periodo. Pero, incluso en un año con disponibilidades ajustadas como el actual, las exportaciones han supuesto, hasta el mes de julio el 62% de todo el aceite comercializado".

De hecho, en la actual campaña, las ventas mensuales medias han superado con holgura las 100.000 toneladas, una cifra impensable en otras épocas. Pero no sólo se ha incrementado el volumen de ventas, también la composición de los clientes y su peso en la demanda global. Italia pierde peso como principal destino de nuestros aceites por la coyuntura del mercado en favor de mercados como Estados Unidos, Japón, China, Australia o México Incluso en España ha cambiado el perfil del consumidor: "La crisis ha provocado una leve bajada del consumo en nuestro país. Pero, por otro lado, estamos comprobando cómo los españoles están derivando el consumo hacia las categorías aceite de oliva virgen extra y virgen, las de mayor calidad y valor". Cambios que son el resultado, según Pedro Barato, del dinamismo de un sector que está empezando a ejercer su liderazgo mundial y, por supuesto, al trabajo de promoción que empresas e Interprofesional están realizando en los últimos años en todo el mundo.

Próxima campaña

Ahora la atención del sector está puesta en la próxima campaña. Los distintos actores del sector coinciden en que será, en cualquier caso, media. Y las existencias iniciales van a ser las más ajustadas de las últimas décadas. Lo que supone nuevamente unas disponibilidades ajustadas. Pero, vista la evolución de la última campaña, el sector podría mantener el nivel medio de salidas mensuales al mercado. De hecho, el sector confía en que el trabajo de promoción siga dando sus frutos, tanto en España como en el exterior y se traduzca en estimulo de la demanda.

Lo cierto es que la Interprofesional del Aceite de Oliva de España, ha desplegado desde el año 2009 una actividad frenética para promocionar los Aceites de Oliva de España por todo el mundo: campañas de información y promoción en una veintena de países de cuatro continentes; logrando más de 1.200 millones de contactos acumulados. Un buen ejemplo de ese trabajo, y sus espectaculares resultados, son las múltiples acciones que ha llevado a cabo en el último año. Sólo en España, en el marco de una campaña cofinanciada por la Unión Europea y el Gobierno de España, (bautizada Experiencias Aceites de Oliva ) se han logrado en el último año 130 millones de impactos entre los consumidores. Una campaña en la que se combinan medios tradicionales (promoción en programas de cocina en televisión y presencia en espacios de máxima audiencia en ese medio) y acciones directas al consumidor final, como los 50 carritos de los aceites de oliva que están recorriendo el país, invitando al público a probar las principales variedades de aceites de oliva virgen extra. También se ha cuidado la formación, con talleres en colegios de primaria y centros de formación de hostelería.

Mercado exterior

En el mercado exterior, las campañas han llegado en el último año a India e Indonesia (de nuevo con un programa cofinanciado con la UE y el Gobierno Español) con un mensaje claro y directo al consumidor: "Únete a la revolución de los aceites de oliva ".

Pero también hemos estado en Francia, Alemania, Reino Unido, Rusia, Estados Unidos, México, Brasil, China, Japón y Australia, con The Good Life Embassy, una campaña de notoriedad en la que durante unos días, se transformaba un local en el centro de grandes capitales del mundo en una embajada de los Aceites de Oliva de España, de nuestra gastronomía, cultura y estilo de vida. Acciones que dieron el salto a la televisión en Japón y Australia con una adaptación de la iniciativa a la que se bautizó como The Good Life Recipe.

El futuro de la promoción de Aceites de Oliva de España tiene dos nombres: Rafael Nadal y el ciclo Diálogos Saludables. El tenista mallorquín es la imagen de la nueva campaña que la Organización va a emprender en breve por todo el mundo. Pedro Barato asegura que se trata de un auténtico hito en el trabajo de la Organización que preside. "Nunca hasta ahora hemos podido disponer en nuestras campañas de una imagen tan poderosa como la de Nadal. Hay que entender que contar con figuras de ese renombre es muy caro. En este caso ha sido posible gracias a la colaboración del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente".

FUENTE: ELECONOMISTA