Cajamar genera debate en torno a la economía de los aceites de oliva

Ríos de tinta y manantiales de palabras desembocan inevitablemente en el mar de olivos. Artículos, estudios, ensayos, conferencias... Todo es poco si se trata de analizar el sector de los sectores de esta tierra, ese que, si anda bien, refleja su optimismo en las cuentas de los grandes propietarios de olivar tanto como en las de las cooperativas o sobre la sufrida economía doméstica de quienes sudan en los tajos, pero que, cuando renquea, es capaz de cambiarle el gesto a toda la provincia. La trascendencia socioeconómica del olivar para Jaén y sus gentes merece la atención constante no solo del propio sector, no: su impacto cotidiano es tan palpable para los jiennenses que salpica, entre otras, a la actividad informativa, formativa y financiera de aquí. El máster en Olivar que ofrece la Universidad de Jaén (UJA), junto con su incansable apuesta por la investigación en este ámbito, es un elocuente ejemplo de esta interrelación imprescindible.

Cajamar Caja Rural, con presencia en cuarenta y tres provincias españolas —Jaén entre ellas, con seis oficinas en funcionamiento y una más en proyecto—, Ceuta y Melilla, promovió la Jornada Técnica Agroalimentaria “La economía de los aceites de oliva”, que tuvo lugar en el aula magna de la UJA.Una cita con grandes actores del universo del olivar —catedráticos e investigadores, cooperativistas y almazareros, representantes del mundo financiero...—, que desde sus diferentes puntos de vista y a través de distintas aportaciones pusieron sobre la mesa bondades y problemas que ungen y acucian al sector.

Inaugurada por el rector de la institución académica jiennense, Juan Gómez, y el director de Zona de Granada y Jaén de Cajamar, Francisco Manuel Martínez, la jornada técnica agroalimentaria dio mucho de sí. Primero, con la presentación de “Economía y comercialización de los aceites de oliva”, un completísimo libro coordinado por Manuel Parras (UJA) y José Antonio Gómez-Limón, de la Universidad de Córdoba, y después con la mesa redonda sobre el futuro del olivar y sus aceites en la que participaron Antonio Luque, presidente de Dcoop; Juan Gadeo, titular de Interoleo y Oleocampo; José Luis García, director-gerente de Olivar de Segura, y Cristóbal Gallego, presidente de Jaencoop, moderados por Roberto García, director de Innovación Agroalimentaria de Cajamar. Clarificador debate que arrojó reveladoras conclusiones: necesidad de autorregulación, apuesta por la difusión de la calidad en los mercados, mejora de la gestión en las empresas oleícolas, adaptación a las nuevas tecnologías...

Experiencia e “ilusión” —sonó mucho esa palabra— en una jornada “incorfonmista, ambiciosa y enriquecedora”, se oyó en el vestíbulo al final de la cita.

“Falta estructura para gestionar stocks altos”

antonio luque luque Presidente de Dcoop |

“El primer año que llueva bien, nos iremos a setencientas mil toneladas más de producto de lo que vendemos en la actualidad”. Antonio Luque, presidente de Dcoop, puso sobre la mesa una preocupación latente que, en su opinión, precisa de una reflexión profunda dentro del propio sector. Para Luque, “se ha hecho un buen trabajo de internacionalizción, competitividad, calidad”, pero, en sus palabras, se necesitan “estructuras para gestionar stocks altos de aceituna en un momento en el que el consumo dentro de España cae”. El titular de Dcoop pronosticó un “parón mundial” de la demanda que, en caso de precipitaciones abundantes y buenas cosechas, derivaría en grandes existencias de aceite de difícil salida. Un espinoso asunto cuya solución, a su parecer, pasa por “crecer en muchos mercados”: “Si se hace un buen trabajo en Estados Unidos, los consumidores comprarán más aceite allí”. Antonio Luque, además, animó a sus colegas a “trabajar con grandes empresas de otros países”, para que la internacionalización resulte óptima.

“Soy optimista con el futuro del sector”

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“Estos últimos años, el aceite que se produce se ha vendido bien y el mercado ha asumido los precios sin problemas”. Con esta frase, el presidente de Interoleo y Oleocampo justificó su optimismo ante el futuro del sector oleícola. Y es que, según Gadeo, “los consumidores han dejado claro que son capaces de apostar por el aceite aunque sus costes varíen”. Su intervención a este respecto no estuvo exenta de autocrítica; tampoco omitió los problemas que, a su modo de ver, deben ser atajados más pronto que tarde. Así, el presidente de Interoleo y Oleocampo remitió al crecimiento de la exportación y la internacionalización del producto y de las empresas que lo producen como motor de crecimiento. En la línea de su antecesor ante el micrófono, Gadeo aludió a los condicionamientos meteorológicos: “Vamos por buen camino —dijo—, pero hay que trabajar en la autorregulación y ponernos de acuerdo entre nosotros mismos para cuando exista un volumen excesivo de producto a causa de la lluvia”, y puso como ejemplo de gestión al sector italiano.

“El futuro pasa por crear lo que diferencie”

josé luis garcía melgarejo Director gerente de Olivar de Segura |

“Para mirar hacia el futuro hay que ver antes el pasado, de dónde venimos”. Así abrió su intervención el director gerente de Olivar de Segura, que recordó los orígenes de su entidad: “Hace más de treinta años, un pequeño grupo de agricultores de Génave empezó a hacer agricultura ecológico, aún sin una normativa oficial desarrollada al respecto, y ahora, después de tantos años, es un sector muy dinámico”. García Melgarejo hizo hincapié en la diferenciación como piedra angular del futuro del sector, una apuesta innovadora que ha llevado a su empresa a convertirse “en una firma de referencia mundial de producción y envasado de aceite de oliva ecológico”. Y añadió: “El futuro pasa por crear un proyecto que diferencie”. Señaló también al aspecto socioeconómico como otro pilar de los tiempos venideros para la oleicultura, con el desarrrollo de ideas que aseguren los ingresos económicos en los territorios cuya población depende, casi en su totalidad, del olivar: “Hay que diversificar mercados y gestionar bien”, concluyó García Melgarejo.

“Debe haber métodos de autorregulación”

cristóbal gallego martínez Presidente de Jaencoop |

Como el resto de participantes en la mesa redonda, Cristóbal Gallego agradeció a Cajamar la convocatoria de la jornada y a la Universidad de Jaén, la cesión de sus instalaciones. En su intervención, el presidente de Jaencoop sentenció: “Debemos sentirnos orgullosos de nuestro origen España”, y añadió: “Competimos ya en exportación, en América, con Italia, y también en los mercados emergentes”. Apostó Gallego durante el acto por optimizar la gestión de las empresas: “Dejemos de compararnos entre los propios cooperativistas y mejoremos”. Secundó el presidente de Jaencoop las palabras de García Melgarejo, en su apuesta por la diferenciación, con “la garantía de la marca España” como vehículo. En cuanto a la dependencia del sector a los vaivenes meteorológicos, Gallego subrayó su evidencia: “Si llueve, todo bien; si no, hay escasez y suben los precios”. La reivindicación de mecanismos de autorregulación del sector fue otra de las demandas de Cristóbal Gallego durante su intervención en la mesa redonda.

“Queremos ayudar a las empresas del sector ”

roberto garcía torrente Director de Innovación Agroalimentaria de Cajamar Caja Rural |

“Dentro de las actividades que Cajamar desarrolla están el apoyo a la generación del conocimiento y la ayuda a las empresas del sector agroalimentario para que puedan tomar decisiones y que estas sean lo más acertadas posibles con vistas a su perspectiva a medio y largo plazo”. La “carta de presentación” de la entidad financiera la firma Roberto García Torrente, que destaca, dentro de esa línea de actuación, la elaboración de estudios analíticos sobre los subsectores agrarios de España”. Lácteos, frutas y hortalizas, cítricas, porcino... y olivar, en palabras del director de Innovación Agroalimentaria de Cajamar Caja Rural, capitalizan el interés de esta cooperativa de crédito, que en esta ocasión ha fijado su mirada en el aceite y, por ende, en Jaén, “líder mundial”. De ahí la publicación promovida por la cooperativa de crédito, a la que es posible acercarse, además de en soporte papel, a través de la web de Cajamar, en edición digital.

Para García Torrente y para la entidad que representa, “la provincia jiennense es una oportunidad de negocio”, y alude al “gran componente” social del mundo olivarero como motivo de interés de Cajamar Caja Rural: “Ayudar a este sector es ayudar también a reducir el abandono de los territorios”. Así, su apuesta es clara por las empresas que llevan a cabo importantes inversiones en pro de la modernización de sus instalaciones, que dan lugar a “explotaciones mucho más intensivas, con mayores rendimientos que las tradicionales, de la misma forma que a aquellas que optan por la internacionalización como clave de su actividad”, concluye García Torrente.

Fuente: Diario Jaén

Martes, 23 Enero, 2018